Logística en Argentina: Un 2025 de desafíos y oportunidades
Leer más
Compartir
11 marzo, 2025
¿Está tu empresa preparada para transportar carga frágil de forma segura? Si todavía tienes dudas, quieres proteger mejor tus productos y eliminar errores operativos, este artículo te ayudará a identificar los principales problemas y sus soluciones.
Antes de comenzar, vale la pena reforzar el concepto de carga frágil. Se trata de objetos con una alta probabilidad de romperse o dañarse durante el transporte. Este grupo incluye vidrio, cerámica, dispositivos electrónicos y equipos audiovisuales. Si tu negocio maneja alguno de estos productos, es fundamental prestar atención a los siguientes errores comunes y conocer las mejores prácticas para evitarlos.
El embalaje no solo identifica el producto, sino que también reduce o neutraliza los daños en caso de accidentes. Usar materiales poco resistentes es un gran error. Para cargas frágiles, los embalajes deben ser más firmes y reforzados.
Solución: Opta por embalajes rígidos y utiliza elementos de amortiguación interna como espuma, poliestireno expandido y plástico de burbujas. Además, asegúrate de eliminar los espacios vacíos dentro de las cajas para evitar movimientos internos durante el traslado.
Este error puede parecer obvio, pero es más común de lo que parece. Ubicar carga frágil debajo de otros paquetes puede resultar en deformaciones, fracturas o daños debido al peso de los objetos colocados encima.
Solución: Siempre coloca los artículos frágiles en la parte superior, asegurándote de que no estén sometidos a presión excesiva ni movimientos bruscos.
Sin un etiquetado adecuado, los operadores de logística pueden manipular los paquetes sin el debido cuidado, aumentando el riesgo de daños.
Solución: Etiqueta correctamente cada caja con la palabra “Frágil” y utiliza símbolos estandarizados para indicar el tipo de manipulación que requiere. Así, todos los involucrados en la cadena logística estarán informados sobre su correcto manejo.
Durante el transporte, cualquier movimiento brusco puede provocar daños si la carga no está bien asegurada dentro del vehículo.
Solución: Utiliza sistemas de sujeción como paletas, cuñas, correas de amarre y películas elásticas para evitar desplazamientos. Sin embargo, asegúrate de que la presión aplicada no sea excesiva, ya que podría comprometer el embalaje.
Las condiciones climáticas pueden afectar la integridad de ciertos materiales sensibles, sobre todo en trayectos largos donde la temperatura varía.
Solución: Anticipa las condiciones ambientales del recorrido y protege la carga con sistemas de control de humedad. Usa gel de sílice desecante dentro del embalaje y, si es necesario, ajusta la climatización del vehículo para evitar la condensación.
Ahora que ya conoces los errores más comunes y cómo evitarlos, también es importante evaluar cómo mejorar la gestión logística. Contar con herramientas adecuadas para la planificación y trazabilidad de envíos puede marcar la diferencia. Plataformas como Follow GO permiten monitorear cargas en tiempo real, asegurando que los envíos lleguen en condiciones óptimas y sin imprevistos.
Con una buena planificación y aplicando las mejores prácticas en la manipulación y transporte, tu empresa puede reducir costos por daños y ofrecer un mejor servicio a sus clientes.